La Puta y La Ballena

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INFLUENCIA DE LUIS EN EL CINE ARGENTINO

Luis Puenzo es valioso como director gracias a que logra una ruptura y sirve como punto de partida desde la reflexión sobre la presentación de la Buenos Aires de la época, como una ciudad plagada de miedo en la realización de producciones. Además el cine deja su connotación de entretenimiento con Puenzo por un instante para convertirse en documento histórico y cultural para el recuerdo de un país sin memoria, este entonces parece responder al anhelo de impulsarlo, señalando sus posibilidades, a veces por comparación con el resto de las artes, y destacando sus resultados más sobresalientes para rescatarlo de la marginalidad en que se hallaba y hacer de él un objeto completamente digno de respeto.

BIOGRAFÍA

puenzo 7Luis Puenzo es un director, guionista y productor de cine argentino.

Nació el 19 de Febrero de 1946 en Floresta. De acuerdo a lo que narra Ricardo García Oliveri en su libro “Luis Puenzo”, el cine para Luis se convirtió en su mayor entretenimiento en su infancia, hasta tal punto que sus padres le regalaron una cámara 16 mm de cumpleaños. A causa de su expulsión de la escuela militar comienza a trabajar en una empresa de publicidad como dibujante, industria mediante la cual conoce a Alejandro Castro, uno de los más prestigiosos cineastas publicitarios, con el que fue aprendiendo los elementos de la técnica cinematográfica. Luego de un año, se independizó y creó su propia empresa de publicidad, llamada Luis Puenzo Publicidad, que gracias al éxito de sus primeros anuncios se convirtió en la agencia con más renombre en el país.

puenzo 4 Durante esos años, Luis intentó poner en marcha varios proyectos cinematográficos, pero no pasaron del papel, hasta que en 1973, realizó su primera película llamada Con luces en mis zapatos, una película infantil que fue un fracaso en taquillas.

“El desinterés del público por las propuestas cinematográficas de Luis Puenzo, unido a la crisis institucional argentina,con el recrudecimiento de la censura, le llevó a replantearse su carrera. durante cerca de diez años se mantuvo alejado del cine, hasta que la crisis provocada por la guerra de las Malvinas le indujo a elaborar un guión sobre aquellas personas que han permanecido en Argentina soportando los abusos del régimen militar en el poder” 3

Así nació su película más importante hasta ahora, La historia oficial (1984),  un filme que creó una fuerte polémica, ya que las heridas de los genocidios del régimen militar continuaban abiertas.

Su próximo estreno fue Old gringo (1988), que tuvo una recepción popular moderada. Luego que volvió a Argentina, comenzó a hacer el guión de lo que sería La peste,  una adaptación de una novela homónima de Albert Camus. Dentro de su obra fílmica de largometrajes están: Luces de mis zapatos (1973), Las sorpresas (1975), La historia oficial (1984), Gringo viejo (1988), La peste (1991) y La puta y la ballena (2003).

3 GARCÍA OLIVERI, Ricardo: Luis Puenzo. Centro Editor de América Latina, Instituto Nacional de Cinematografía. Buenos Aires, 1993.

 

LA HISTORIA OFICIAL

En 1985, la película La Historia Oficial de Luis Puenzo, incorporó al cine comercial la visión de la represión, de los desaparecidos y de los niños secuestrados durante la dictadura. El tema estaba entonces recién conociéndose pues la película fue contemporánea del juicio a las juntas militares.

El filme fue innovador no solo por el tema a tratar, sino por la perspectiva y el punto de vista desde dónde lo abordó, pues la historia no se centra en las víctimas, sino en Alicia, una profesora de historia que desconoce el pasado reciente del país, jamás cuestionado por ella. Alicia es una mujer de clase media alta que no vio o no quiso ver lo que estaba sucediendo a su alrededor y que solo descubrió la verdad luego de que se desmoronara la dictadura.

Además, el éxito que obtuvo la película y el Óscar que ganó en 1986, permitieron una reapertura al mundo del cine argentino. La trama de la película revolucionó el cine tradicional argentino a partir de la victimización de Alicia, la expiación de las culpas de la clase media y alta de Argentina y el tratamiento que le da a un tema para entonces aún reciente. El personaje de Alicia es una representación o metáfora de la transformación que sufrió la ciudadanía argentina al pasar del desconocimiento de la situación real de terrorismo, corrupción y opresión que atravesaba el país; hasta aceptar la verdad sobre la dictadura militar y exigir que se juzgara y se castigara a los culpables.

La Historia Oficial hace que el espectador se estremezca en la necesidad de recuperar la memoria y reconstruir la identidad. Con esta película, Puenzo se propuso una reflexión no sobre los desaparecidos y sus hijos, sino sobre lo que le pasó a los argentinos y lo que se permitió que les pasara. 4 Tal y como el mismo Puenzo afirmó, la perspectiva del filme era el de: “alguien que había permanecido en Argentina, sin haber sido obligado al exilio y sin haberlo elegido”5, y que de repente descubre una realidad que le había sido oculta, una realidad que no coincidía con la historia oficial que relataba el gobierno. Es entonces La historia oficial nos encauza a reflexionar sobre la constante de Argentina: las dictaduras. A partir de esta obra,  Luis Puenzo ha sido un director poco prolífico, pero su nombre siempre se recordará gracias a este largometraje.

4 Fragmento de entrevista a Luis Puenzo. Publicada en Historia argentina a través del cine. 1999.

5 Alberto Elena y Marina Díaz Lopera. Tierra en trance. El cine latinoamericano en 100 películas. 1999.


			

CONTEXTO HISTÓRICO DE LA PELÍCULA LA HISTORIA OFICIAL

Para comprender a qué se debe el impacto que generó el filme y la acogida que tuvo tanto por la crítica especializada como por el público, debemos ubicarnos en el contexto histórico y social en el que fue producida. La historia oficial fue estrenada en 1985, luego de que en 1983 cayera el régimen militar en Argentina y concluyera el terrorismo de Estado; por lo que, aunque los personajes y la trama son ficticios, actualmente se le considera un documento o testimonio de aquella época que le sirvió de contexto dramático para la narración.

La dictadura militar de Jorge Rafael Videla impuesta el 24 de marzo de 1976 fue un claro ejemplo de terrorismo de Estado como nunca antes se había vivido en Argentina. Más de 30 mil muertos y desaparecidos y cientos de miles depersonas exiliadas y de presos políticos, en adición al oscurantismo y a la falta de libertad artística y de expresión.  Los centros clandestinos de detención a cargo de las fuerzas armadas no eran oficialmente admitidos ni públicos y la deuda externa aumentó siete veces. En ese entonces, Argentina era aliada de Estados Unidos, el cual bajo la presidencia de Ronald Reagan jugó un importante rol en Centroamérica apoyando a las dictaduras pronorteamericanas  de Nicaragua, El Salvador, Honduras y otros. La invasión de las islas Malvinas y la guerra contra Gran Bretaña apoyada por EUA y la OTAN, tuvieron como único objetivo salvar a la dictadura militar de la crítica popular. Videla asumió la Presidencia de Argentina desde 1976 hasta ser reemplazado por Roberto Eduardo Viola en 1981, luego de cumplir el período presidencial de 5 años establecido por la junta militar. Finalmente la dictadura se rindió el 14 de junio de 1982 y los militares convocaron a elecciones el 30 de octubre de 1983, las cuales fueron ganadas por Raúl Alfonsín, candidato radical que derrotó por primera vez a los peronistas en elecciones libres.

Los efectos de la guerra se ven reflejados en varios filmes, sobre todo a partir de la recuperación democrática. Durante la época de represión, la dictadura había ejercido un estricto control sobre el cine nacional, lo que motivó al exilio de algunos actores y directores. Los realizadores debían presentar primero el guión que planeaban filmar ante el Ente de Calificaciones para que aprobara la producción; además de esto, había solo un laboratorio para procesar el material. En ese entonces, las películas argentinas eran en su mayoría comedias y musicales, y solo habían dos productoras nacionales: Productora General Belgrano de Enrique Carreras y Aries Cinematográfica de Ayala y Olivera. Pero tras la caída de la dictadura, se inició un proceso de democratización después de más de 50 años de golpes de Estado recurrentes, que implicó los juicios a las juntas militares en 1985 por crímenes de lesa humanidad y la condena de Rafael Videla a cadena perpetua.

Sin embargo, durante el gobierno radical de Raúl Alfonsín se agudizó la crisis económica y se detuvieron los juicios a los militares responsables de múltiples violaciones a los derechos humanos. En 1989 gana las elecciones presidenciales Carlos Menem y se inicia una política extrema de privatizaciones, se declaró el indultoa los comandantes condenados en los juicios a las juntas y cúpulas militares y se profundizó la crisis económica. Menem fue reelegido hasta 1999, cuando fue derrotado en elecciones presidenciales por Fernando De la Rúa, quien en el 2001 renuncia al poder tras las masivas movilizaciones por la situación de descontento social. Luego de esto, Eduardo Duhalde es elegido presidente por vía parlamentaria, hasta que Néstor Kirchner sube al poder en el 2003.

Tras la llegada de la democracia en 1983, se produjo un auge del cine argentino. En 1984 se derogó el Ente de Calificación Cinematográfica que existía desde 1968. A partir de entonces, el Instituto Nacional de Cinematografía comenzó a calificar las películas por edades y no por su contenido político. El cine argentino ya no era controlado por el gobierno, pero la producción nacional seguía dependiendo del apoyo estatal a través de subsidios. La crisis económica provocó una abrupta caída de la producción cinematográfica y no fue hasta los años 90´s con la creación del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) de la Secretaría de Cultura y Medios de Comunicación del gobierno argentino, que se recuperó la autonomía del cine nacional.

BIBLIOGRAFÍA

  • JAKUBOWICZ, Eduardo y RADETICH, Laura. Historia argentina a través del cine. La Cirujía Ediciones. Tucumán. 1999
  • ELENA, Alberto y DÍAZ LÓPEZ, Marina. Tierra en trance. El cine latinoamericano en 100 películas. Alianza Editorial S.A. Madrid. 1999. Páginas 330-334.
  • GARCÍA OLIVERI, Ricardo: Luis Puenzo. Centro Editor de América Latina, Instituto Nacional de Cinematografía. Buenos Aires, 1993.